sábado, 6 de septiembre de 2014

LA LECCION DE AUGUST de R.J. Palacios


Queridos Míos

La historia que os traigo hoy es tanto para adultos como para niños. De hecho creo que estaría bien que la leyeran esas personitas que intentamos educar no siempre con acierto. Este libro ayudaría a comprender lo que sienten muchas personas especiales que nos rodean.

August es un niño de 10 años que sufre desde su nacimiento un síndrome, complicado con varios factores, que hacen de su cara algo deforme y complicado de aceptar para el resto. Vive protegido por sus padres y hermana pero todo da un cambio radical cuando asiste al colegio por primera vez. Ya os podéis imaginar lo que supone para un niño como él ser objeto de todas las miradas no siempre amigables de los demás compañeros.

No puedo pasar por alto llegados a este punto mi propia experiencia. Quiero contaros que hace años, desde mi nacimiento prácticamente, formó parte de mi vida una persona muy especial, que como August, también despertaba las miradas indiscretas de quienes no la conocían.

Ella fue, para todos los que la queríamos, un ejemplo de coraje, valor, sentido del humor y vivir la vida como nadie hasta que Dios decidió que también quería tenerla y se la llevó para desconsuelo de todos.

Hoy, con mis letras, quiero, desde mi humilde mundo despertar en quien me lea el recuerdo de quien fue y quien seguirá siendo, porque quienes la quisimos nunca la olvidaremos. Desde sus padres y hermano, que a día de hoy siguen notando una falta imposible de llenar, familia y amigos ya que ella era el centro de cualquier reunión, y no por su enfermedad sino por esa forma de ser que tenía y seguirá teniendo donde esté.

Puede que a veces lo diferente asuste o despierte curiosidad pero desde aquí os pido que cuando os enfrentéis a una situación parecida penséis en que detrás de eso raro que vuestra vista no acepta hay un corazón que se está dando cuenta de vuestro rechazo. También os digo que los niños imitan lo que ven en sus padres, por eso todo lo que sea naturalidad para vosotros lo será para ellos también.

Os cuento todo esto porque yo, como los amiguitos de August, me tuve que enfrentar a miradas que hacían daño por defender a una amiga. Ella sufría y nosotros también.

Así que si con esta entrada en mi blog o este libro consigo que alguno de vosotros se ponga en la otra piel me doy por satisfecha. Y con esto termino dando 5 ROSAS a esta historia por los recuerdos que me ha traído y por lo que puede suponer su lectura para muchos. Es muy corta pero especial en igual medida.

Ah! por cierto, Carmen, sigo guardando los cromos de picar, quien sabe si algún día podremos volver a jugar como cuando eramos pequeñas, mientras tanto seguirás conmigo en mi recuerdo.




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